“Si ‘Zopiloapam’ vas a visitar, sus aguas te invitarán a pasar, pero mucho cuidado has de tomar porque con sus mitos y leyendas te podrás encontrar que con susurros al oído te querrán atrapar”.
Ciudad Ixtepec.- A 6 kilómetros del centro de Ixtepec, pasando Cheguigo “Picacho”, se ubica un sitio conocido como “Zopiloapam”, donde los abuelos cuentan una infinidad de leyendas e historias que entretejen fantasía y realidad, donde la imaginación vuela para crear los más místicos escenarios.
Parece que la naturaleza hizo un verdadero derroche de sus tesoros en aquellos lugares donde todo abundaba. Atraviesa el terreno un arrollo cuyo caudal disminuyó notablemente, sin embargo en épocas de lluvias el caudal se desborda.
Lleva el mismo nombre que el terreno y su nacedero es una bella laguna, el que todos conocen como la “Laguna Encantada”. Denominada así, porque veían hace mucho tiempo sobre sus aguas cosas de encantos, místicos, casi irreales, que nadie podría explicar y sólo algunos podían admirar.
Alguna vez nuestros ancestros llegaron a apreciar en las noches de luna llena, escondidos entre las milpas, un unicornio de colores pastando en las riberas de la laguna, todavía existen personas que aseguran haberlo visto, algunos más comentan que a este sitio se relaciona la historia trágica de 2 jóvenes que fueron al sitio a bañarse y jamás regresaron.
Se dice que con frecuencia se veía flotar sobre la superficie de la laguna jicalpestles, jícaras de vivísimos colores con fragantes rosas, al mismo tiempo que salía del agua una preciosa gallina de oro acompañada de hermosos pollitos del mismo metal.
En ese instante una multitud de aves se acercaban, los pájaros gorgojeaban alegremente alrededor de la laguna durante el corto tiempo de la aparición, y si alguien se aproximaba, los objetos eran succionados por la laguna encantada, o peor aún, si alguna persona quería tomarlos, los objetos se iban alejando, hasta sumergirlos en las entrañas de la laguna, sin que nadie, jamás, volviera a saber de ellos.
A media noche los bramidos de un toro hacían despertar a todos los campesinos que aguardaban en las milpas, y que sabían era el momento en el que todos los ganados se reunirían en Llano Grande, para posteriormente dirigirse a sus corrales y ser ordeñados al amanecer.
También se oía con frecuencia, el alegre relincho de un potro de 7 colores, inmediatamente al escucharlo relinchar se congregaban a él todo el ganado caballar de los terrenos inmediatos. Muchos fueron los temerarios que se atrevían a buscarlo para atraparlo, pero con esfuerzos inútiles, pues el animal corría y saltaba a más no poder, y si lo perseguían, se arrojaba a la laguna para desaparecer.
Prohibida estaba la ida a la Laguna cuando el sol estaba justo arriba de la cabeza, sobre todo en los días viernes. Dos muchachas comprobaron por qué, cual sería su sorpresa ese viernes a las 12 del día, cuando vieron en el agua a un hombre blanco y barbado que estaba en una rama.
Llenas de espanto, corrieron hacia su casa y cuando volvieron la mirada, distinguieron a un sacerdote, tal era su espanto que no se fijaron en cerrar la puerta de su casa, corrieron hacia el rancho de su vecino, para contar lo sucedido.
A la vuelta de sus padres, las jóvenes regresaron a su casa, nada hacía falta, sin embargo algunas cosas estaban en desorden por lo que se percataron que sí habían entrado, se arrodillaron entonces, y elevaron sus plegarias para librarse del mal. Esa misma fecha, a las 12 de la noche, se oyó fuertes ruidos que jamás se habían escuchado por toda la comarca.
La laguna se había desencantado, formándose un gigante, que con un sólo golpe abrió un cerro, se encerró y allí se halla atormentado, condenado a prisión por mil años por las hadas que moran en las oscuras montañas de Mazahui.
Las lágrimas derramadas por el gigante se filtraron por la montaña y formaron una pequeña corriente de agua termal, llamada “aguas calientes”. Dicen los rancheros que los 31 de diciembre a las 12 de la noche, se oyen espantosos alaridos del gigante pidiendo perdón a las hadas del Mazahui.
Desde entonces ya no aparecen los jicalpestles, ni las gallinas, los pájaros enmudecieron, y los bramidos del toro dejaron de escucharse, el caballo de 7 colores ya no volvió a relinchar. Pero lo más grave del caso, desde aquel desgraciado suceso, fue que la prosperidad de aquella región privilegiada disminuyó con rapidez, el arroyo que antes no se secaba, únicamente tiene agua en la temporada de lluvia.
“Cumplida la condena de mil años de prisión volverá la prosperidad del campo como antes, y en espera de ese nuevo auge están los yermos campos de Zopiloapam.
Son pequeños relatos que se cuentan alrededor de lo misterios de “Zopiloapam”, ya son pocas las personas que se atreven a contarlas, historias en el abandono, como otros tesoros que esconde la Laguna Encantada, en donde ya no es tan fácil llegar debido a que los terrenos adjuntos pasaron a manos de particulares.
“Zopiloapam” es un cerro en cuyo interior resguarda varias cuevas por donde pasa un arroyo que va a dar a una laguna, pero expertos opinan que bajo estas cuevas, pueda existir una zona arqueológica, debido a que se encontraron varias estatuillas y vestigios que dan pie a que por los asentamientos zapotecas que estuvieron en esta zona, sea posible, pero la falta de estudios, interés o recursos económicos, no permite precisar esta teoría.
Aún con tantas historias llenas de misticismo, “Zopiloapam” se encuentra en el abandono, se puede recorrer en automóvil 6 kilómetros desde ciudad Ixtepec, gracias a la intervención de la cementera “Cruz Azul” que hace muchos años transitaba por esos lugares, al caminar entre los terrenos adjuntos durante un kilómetro aproximadamente, se recomienda a quienes se atreven a llegar a descubrir sus mágicos secretos, llevar a alguien que conozca el lugar para no extraviarse ya que tienen que caminar en medio de la maleza, y en época de lluvia sobre fango, entre monte, para subir el cerro se deben extremar precauciones, ya que son caminos muy peligrosos.
Las leyendas que juegan entre las milpas de “Zopiloapam” se encuentran en espera de que las autoridades correspondientes intervengan para su promoción y preservación de la cultura zapoteca, a favor de los pobladores actuales…
Janeth Gómez Sibaja